Todos sabemos que dormir es un hábito indispensable que ayuda a una recuperación total no sólo física sino también mentalmente. Después de jornadas de trabajo, obligaciones familiares o gastar mucho tiempo utilizando dispositivos electrónicos pueden interferir, por lo que debemos intentar garantizar la calidad del sueño.
Es importante saber que existen diferentes etapas del sueño que tenemos que entender para poder comprender las fases del sueño:
- Fase 1: Vigilia y somnolencia. Es el momento y tiempo en el que consigues quedarte dormido.
- Fase 2: Sueño ligero. Los músculos del cuerpo se comienzan a relajar y es en este momento en el que ya se habrá consumido el 50-60% del tiempo que se necesita para descansar.
- Fase 3: Sueño profundo. En esta fase es complicado despertarnos y dura unos 20 minutos aproximadamente.
- Fase 4: Sueño profundo de horas lentas. En este momento comienza la fase “reparadora” y ocupa en torno a un 20% del proceso del sueño total.
- Fase 5: Movimientos oculares rápidos. Este es la fase en la que sueñas, cuando todo lo que hemos pensado o vivido se reproduce en forma de sueños (o pesadillas)
Beneficios de un sueño reparador
Ya conociendo las fases del sueño, veremos cuáles son algunos de los beneficios que tiene:
- Disminuye la presión arterial.
- La respiración se vuelve lenta y profunda.
- Los tejidos musculares se regeneran.
- Aumentan los niveles de neurotransmisores y la hormona del crecimiento 8GH)
- Estimulación del sistema inmunitario.
- Estructuración de los procesos mentales.
- Reducción del estrés.
En términos generales, se recomienda que el ciclista duerma un mínimo de 8 horas para poder recuperar y regenerar el cuerpo. Hay casos en los que se recomiendan 9 o 10 horas dependiendo de si están previstos entrenamientos o competiciones duras en las que haya que rendir más.
